16 julio, 2010

Invictus y Man In The Arena

"Fuera de la noche que me cubre,
Negra como el abismo de polo a polo,
Agradezco a cualquier dios que pudiera existir
Por mi alma inconquistable.
En las feroces garras de las circunstancias
Ni me he lamentado ni he dado gritos.
Bajo los golpes del azar
Mi cabeza sangra, pero no se inclina.
Más allá de este lugar de ira y lágrimas
Es inminente el Horror de la sombra,
Y sin embargo la amenaza de los años
Me encuentra y me encontrará sin miedo.
No importa cuán estrecha sea la puerta,
Cuán cargada de castigos la sentencia.
Soy el amo de mi destino:
Soy el capitán de mi alma."

Invictus es un poema escrito por William Ernest Henley que le dió nombre a la película de Mandela y del equipo de Rugby de Sudáfrica (protagonizada por Morgan Freeman y Matt Damon). En la película supuestamente Mandela entrega el poema, escrito de su puño y letra, al capitán del equipo de Rugby (Matt Damon, obviamente mandela no puede ser alguien más que Morgan Freeman). Esta entrega se realizó previo a la disputa del equipo nacional del mundial del 92 y bajo la premisa de que había mantenido erguido el espiritú luchador de Mandera en su celda, lugar en el cual duró 30 años.

Este evento realmente si sucedió, aunque con un pequeño cambio, Mandela no entregó el poema de Henley, sino un fragmento del discurso titulado: "Man in the Arena" (El hombre en la arena) del expresidente de los EUA Theodore Roosevelt quién lo pronunciase en 1912 en la Soborna en Paris.

Man in the Arena (Español - Fragmento):

"No importan las críticas; ni aquéllos que muestran las carencias de los hombres, o en qué ocasiones aquéllos que hicieron algo podrían haberlo hecho mejor. El reconocimiento pertenece a los hombres que se encuentran en la arena, con los rostros manchados de polvo, sudor y sangre; aquéllos que perseveran con valentía; aquéllos que yerran, que dan un traspié tras otro, ya que no hay ninguna victoria sin tropiezo, caída sin esfuerzo. Aquéllos que realmente se empeñan en lograr su cometido; quiénes conocen el entusiasmo, la devoción; aquéllos que se entregan a una noble causa; quiénes en el mejor de los casos encuentran al final el triunfo inherente al logro grandioso; y que en el peor de los casos, si fracasan, al menos caerán con la frente bien en alto, de manera que su lugar jamás estará entre aquellas almas que, frías y tímidas, no conocen ni victoria ni fracaso.{{.}}"

En mi opinión (y aunque el poema de Henley está chingón) Mandela tomó mejor su decisión que Clint Eastwood (productor de la película) en entregar un escrito de más valor motivacional.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Todos los comentarios son bienvenidos, siempre y cuando cumplan con las directivas del blog.
Las opiniones expresadas aquí son ajenas a Shegarlandia, trate ser educado... los comentarios ofensivos serán eliminados.

Barra de Navegación

Tus Datos de Navegación

Sign by Danasoft - Shegarlandia Technologies

Ésta página se vé mejor con resoluciones mayores a 1024 pixeles de ancho y en Mozilla Firefox 20 o posterior.